Privacidad y juguetes inteligentes

Privacidad y juguetes inteligentesEl Internet de las Cosas ha tenido en los últimos tiempos un avance espectacular, quizás incluso demasiado rápido. Recientemente hablábamos de los problemas de seguridad que se estaban produciendo debido a la prematura introducción en la red de algunos sistemas que no contaban con las medidas de protección adecuadas. Estas dudas sobre la confianza de estos procedimientos ha provocado que el uso de esta nueva herramienta por parte de objetos destinados a niños no cause sino controversia. Todo ha nacido de una serie de juguetes que pretenden conectarse a internet para poder mantener una conversación con los niños, al más puro estilo de los asistentes de los Smartphones como Siri o Cortana. Y es que muchos consideran que estos elementos podrían resultar muy dañinos para los pequeños si no se efectúan los ajustes necesarios para atestiguar su privacidad.

Juguetes y privacidad

El epicentro de la polémica, cómo no podía ser de otra forma, ha sido la presentación de una nueva Barbie que implementa esta tecnología. La muñeca, conocida como Hello Barbie, ha sufrido muchas críticas por el hecho de registrar las conversaciones que mantiene con el niño en la nube. Esto, como cabe imaginar, ha sido objeto de protesta por parte de muchas asociaciones de menores, que consideran este hecho como una grave intromisión en la intimidad de los más pequeños. Desde algunos organismos incluso se arroja la sospecha acerca de la posibilidad de usar estos datos para fines de marketing o publicitario.
La compañía Mattel se ha apresurado a responder a estas acusaciones afirmando que el proceso de almacenaje es seguro y que han tenido en cuenta todas las medidas posibles para atestiguar la privacidad de los niños. ToyTalk (la empresa encargada de implementar el sistema en la muñeca) sostiene que el proceso está completamente automatizado y que no intervienen personas en él, siendo así imposible que nadie pueda interactuar con la información. Asimismo, los datos que se guardan en sus servidores no incluirán localización ni ningún indicio que permita obtener la identidad del menor. Además, únicamente los padres o tutores legales, gracias a una clave proporcionada al activar el juguete, podrán consultar el contenido de las grabaciones. Las afirmaciones de ToyTalk han sido apoyadas por expertos en seguridad como Ken Munro, que recientemente hackeo el sistema de otra muñeca y afirma que la nueva Barbie está mucho mejor preparada.

Privacidad vs Información

Las posibilidades que abren estos nuevos muñecos son enormes desde el punto de vista tanto educativo como recreativo. El juguete puede guardar las preferencias del niño para hablarle de los temas que más le interesen y adaptarse a su lenguaje para facilitar el aprendizaje mientras juega. Así, si se consigue garantizar la privacidad del menor, podrían ser una herramienta muy interesante para su educación. Si quieres más información acerca de estos otros juguetes te invitamos a que leas el siguiente artículo del País
Pero no queda ahí la cosa, y muchas otras empresas están trabajando en procesos similares, como CogniToys o la propia Disney. Se puede observar que existe un firme interés de las compañías por asentar el Internet de las Cosas también en el mundo de los juguetes. Esto nos deja con una disyuntiva: confiar en las posibilidades educativas de estos dispositivos y en la seguridad de sus sistemas como defiende Ken Munro o desconfiar de las compañías y situar una línea roja en cuanto lo que se refiere a la privacidad de nuestros pequeños como defienden las asociaciones. Sólo el tiempo lo dirá.

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