El mal uso de la tripartitaDesde hace ya un tiempo, las consultorías en protección de datos y sistemas de gestión venimos observando una práctica de dudosa legalidad. Ésta consiste en aprovechar las subvenciones que ofrece la fundación tripartita para vender productos de consultoría a modo de cursos de formación. De esta manera, se pueden ofrecer servicios a coste muy inferior (incluso a coste 0) del que ofrecen sus colegas. Esto genera una situación de competencia desleal a la que es difícil hacer frente.

Por ello, desde la APEP (Agencia Profesional Española de Privacidad) en cuanto se tiene conocimiento de este tipo de actos ilícitos se procede con una solicitud de inicio de expediente de inspección de trabajo, buscando con ello el modo de acabar con estos métodos. Finalmente, tras tanta insistencia, por primera vez se ha notificado la constatación de un ilícito y la adopción de las disposiciones consiguientes por parte de la Inspección de Trabajo.

Sentencia contra el mal uso de la tripartita

La APEP ha emitido un comunicado en el que adjunta la denuncia. El texto expone como la empresa denunciada ha utilizado de forma fraudulenta las bonificaciones de la Fundación Tripartita. Esta empresa ofrecía la implantación, mantenimiento y auditoría de la ley de protección de datos de carácter personal de forma “gratuita”. Para lograrlo se valía de facturas dobles en las que ofrecía el servicio de consultoría enmascarado como formación bonificable.

Para comprobarlo se han efectuado inspecciones tanto a la empresa demandada como a sus clientes. Gracias a ello se ha verificado la dualidad de facturas de las que hablábamos con las siguientes consecuencias:

  • La empresa denunciada: Se inicia un proceso sancionador en su contra por sus cargos a las bonificaciones de la Seguridad Social. Si se demuestra que el hecho ha sido continuado y no puntual, podría acarrear incluso la inhabilitación de la empresa.
  • Los clientes: Dada la dualidad de facturas y la constatación de que no se ha llevado a cabo ningún tipo de formación, las empresas afectadas deberán devolver el montante de las bonificaciones a la seguridad social.

Como podemos observar las consecuencias son graves, así que lo mejor es no confiar en atajos a la hora de contratar servicios de consultoría. Desde Quantras os recomendamos que os fijéis bien en lo que se ofrece antes de contratarlo. Como se suele decir: si es demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea.